Apoya comunidad afrodescendiente colombiana paro cívico Buenaventura

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El paro cívico que tiene lugar en el puerto de Buenaventura, en el Pacífico colombiano, desde hace una semana, cuenta con el apoyo de la comunidad afrodescendiente del país, que lo considera legítimo.

‘El paro en el Pacífico colombiano es legítimo, no comprendemos como reprimen a las personas con el Escuadrón Móvil Antidisturbios, cuando la protesta es justa’, dijo ‘Tostao’, cantante del afamado grupo musical ChocQuibTown y representante de esa comunidad.

Expresamos nuestra solidaridad y apoyo a las hermanas y hermanos que hoy se levantan para denunciar el racismo estructural y para reclamar lo básico: agua, salud, empleo y dignidad, añadió Tostao.

Por su parte, Juan de Dios Mosquera, vocero de la comunidad Afro en Bogotá, recordó que en este 21 de mayo (día de la africanidad) ‘no estamos de celebración, nos declaramos en resistencia’, acotó.

Los tambores ahora retumban para resistir y recordarnos que nadie nos regaló la libertad’, Mosquera.

El dirigente de esa agrupación comentó que ayer domingo miembros de esa comunidad marcharon por la Carrera Séptima hasta la Plaza de Bolívar en solidaridad y apoyo a quienes hoy se levantan para denunciar el racismo estructural y para reclamar se cumplan sus necesidades básicas.

El paro cívico en Buenaventura, en la región costera del suroccidental departamento del Valle del Cauca, continúa en esta jornada allí, mientras representantes de la protesta y el gobierno nacional anunciaron que se iniciará el dialogo para poner fin al conflicto.

De acuerdo con medios de prensa, hasta el momento se han registrado en aquella zona portuaria un muerto entre los protestantes, han resultado heridos leves 11 uniformados y 46 personas fueron detenidas acusadas daños al bien público, en los desordenes y saqueos.

Otros grupos sociales han denunciado que entre los apresados en Buenaventura esta Haminson Camchimbo, hermano de la profesora Maribekl Camchimbo, integrante del Comité del Paro Cívico, a quien ya se le inició un proceso judicial y se le piden hasta 24 años de cárcel por presunto hurto calificado y daño grabado.