Angola tendrá en un año monumentos por víctimas de Cassinga

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Angola y Namibia concluirán en un año dos monumentos en homenaje a las víctimas de la masacre de Cassinga, perpetrada por tropas del ejército racista del apartheid sudafricano el 4 de mayo de 1978.
Serán edificados para dignificar las vidas humanas perdidas en Cassinga y en Chetequera, ambas en el sur de Angola, de acuerdo con el memorando firmado este domingo entre las partes.

Por Angola rubricaron el documento el ministro de Protección y Seguridad de Namibia, Charles Namoloh, y los titulares angoleños de Finanzas, Archer Manguera, y de Defensa Nacional, general Salviano Sequeira.

Cassinga, en la provincia de Huíla, albergaba en 1978 un campo de refugiados namibios, y en Chetequera (Cunene) se encontraba la delegación de la entonces guerrilla Organización del Pueblo de África Sudoccidental (Swapo) y fueron enterrados los 16 cubanos fallecidos durante el auxilio a las víctimas.

En la operación murieron además unos 600 namibios, principalmente mujeres y niños.

Nunca perdieron la esperanza de que un día retornarían a la bella Namibia, ayudarían a convertir su patria en un país próspero, libre y respetado, expresó la embajadora cubana en Luanda, Esther Armenteros, al referirse a los caídos hace 40 años.

Sequeira dijo que la construcción consolida la cooperación, fraternidad y solidaridad entre Luanda y Windhoek.

Entretanto, la embajadora namibia aquí, Grace Uushona, anunció que en Cassinga también se levantarán obras de infraestructura como escuelas, una clínica y un laboratorio de fotografía.

La decisión de construir sendos monumentos fue anunciada el pasado día 3 por los presidentes angoleño, Joao Lourenzo, y namibio, Hage Geingob, en ocasión de la visita oficial de tres días del primero al vecino país. ‘Existe ya el compromiso de las partes de construir los monumentos que van a perpetuar la memoria de las personas que fueron bárbaramente masacradas por las fuerzas especiales del ejército del apartheid sudafricano’, explicó el jefe de Estado visitante.

Interrogado sobre el costo de las obras, dijo que la vida de aquellas personas no tiene precio y el dinero no es lo más importante en el caso concreto.

Solo podemos garantizar que los monumentos van a ser construidos y que ambos países asumen la responsabilidad por su construcción, añadió.

La opinión la compartió Geingob al señalar que serán lugares en los que podrán prestar el debido homenaje a los que murieron.