Al Bashir dice que la CPI «se ha rendido» en su intento de «humillar» a Sudán

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Omar el-BéchirEl presidente sudanés, Omar Hasan al Bashir, señaló hoy que la Corte Penal Internacional (CPI), que ha paralizado su investigación en Darfur por la falta de ayuda internacional, «se ha rendido» en su intento de «humillar» a Sudán.

En un discurso ante una concentración de agricultores en Jartum, Al Bashir destacó que la decisión de la CPI «es una prueba de su fracaso y su rendimiento ante la voluntad del pueblo».

Asimismo, consideró que la corte pretendía que los sudaneses «se arrodillaran y fueran humillados», pero ha acabado «rindiéndose».

«El fracaso del tribunal no se debe a que el Gobierno ha rechazado colaborar con él, sino porque el pueblo sudanés lo ha rechazado», afirmó Al Bashir, que volvió a acusarlo de estar «politizado» y ser «una herramienta colonial dirigida contra los africanos».

La fiscal general de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda, anunció ayer ante el Consejo de Seguridad de la ONU que ha decidido paralizar sus investigaciones en la región sudanesa de Darfur ante la falta de apoyo internacional para llevar a los supuestos responsables de crímenes ante la Justicia.

La CPI inició su investigación sobre Darfur en 2005 a petición del propio Consejo de Seguridad, que tuvo que dar a la corte capacidad para investigar los crímenes cometidos en la zona dado que Sudán nunca aceptó su jurisdicción.

Desde entonces, la Fiscalía del tribunal con sede en La Haya ha presentado cargos contra varios dirigentes, incluido el presidente de Sudán, pero ninguno de ellos ha sido juzgado.

A la espera de que la comunidad internacional tome medidas, la Fiscalía paralizará sus investigaciones en Darfur y dedicará el personal y los recursos a otros casos urgentes.

Según Bensouda, la situación en Darfur no deja de empeorar, como muestra la supuesta reciente violación de unas doscientas mujeres en la localidad de Tabet, un episodio que ha enfrentado al Gobierno sudanés y la ONU, después de que la organización acusase a las autoridades de obstruir la investigación.

Darfur es escenario de un conflicto entre movimientos rebeldes y el Ejército sudanés desde 2003, que ha causado 300.000 muertos y ha obligado a 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según datos de la ONU.