Ahmed dirige histórica reconciliación de la iglesia ortodoxa etíope

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El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, presidió una histórica ceremonia en Estados Unidos con miras a reunificar la iglesia ortodoxa del país, una de las primeras congregaciones cristianas del mundo, confirmaron fuentes oficiales.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, el evento formaba parte importante de la agenda que Ahmed desarrolla en tierra estadounidense, donde también sostuvo una cita con miembros de la diáspora con la esperanza de insertarles en los procesos de desarrollo etíope.

La Iglesia se escindió en 1991 por el nombramiento de un nuevo patriarca después que el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope considerara al anterior, Abuna Merkorios, como hostil a la nueva administración.

Merkorios fue obligado a abdicar y luego escapó del territorio nacional para establecerse en Estados Unidos, de acuerdo con reportes emitidos al respecto.

Allí, los disidentes fundaron una vertiente separatista bajo su mando, al alegar que la expulsión violaba las reglas: el papel del patriarca se mantiene de por vida.

Las conversaciones entre los dos sínodos han estado sucediendo durante años, pero al actual gobernante se le atribuye la aceleración del proceso de paz, que culminó ahora.

Ahmed supervisó el encuentro de reunificación en Washington, al cual asistieron sacerdotes vestidos con túnicas negras y rojas, según las imágenes compartidas por su asistente principal en las redes sociales.

‘Los dos componentes se convierten en uno solo después de 27 años’, escribió Fitsum Arega, jefe del gabinete del primer ministro, en su cuenta en Twitter.

Según los detalles publicados por la Cancillería, Merkorios ‘volverá a la tierra santa de Etiopía y reasumirá el trono patriarcal’.

Mientras tanto, quien ahora funge en el cargo, Abuna Mathias, ‘dirigirá la denominación llevando a cabo tareas administrativas’.

Siguiendo sus raíces hasta el siglo IV, la vertiente ortodoxa es la más grande de la nación y reúne a 38 millones de personas, precisan datos del Consejo Mundial de Iglesias.

No obstante, el país también es hogar de una minoría musulmana y una creciente población protestante.