Ahmad al Faqui al Mahdi acusado de la destrucción de santuarios de Tombuctú

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Ahmad al Faqui al MahdiEl miliciano islamista Ahmad al Faqui al Mahdi ha sido acusado de causar daños irreparables en el patrimonio cultural africano al destruir varios lugares religiosos en la ciudad de Tombuctú durante el conflicto de Malí en 2012, ha anunciado este martes el Tribunal Penal Internacional (TPI).

Al Mahdi, un antiguo aprendiz de profesor, dirigió y formó parte personalmente de los ataques a nueve mausoleos y mezquitas en la ciudad con piquetas y palancas, han explicado los fiscales del TPI.

La fiscal Fatou Bensouda ha acusado a Al Mahdi, considerado por sus seguidores como un erudito religioso, de ayudar a planear y dirigir los ataques y de aplicar las resoluciones del Tribunal Islámico que establecieron los rebeldes en Malí. La mayoría de los socios con los que planeaba los ataques ahora están muertos, ha añadido.

«Este crimen afecta al alma y al espíritu de la persona», ha asegurado Bensouda, que ha comparado estos ataques con la destrucción de Palmira en Siria por el grupo terrorista Estado Islámico y con la destrucción de los budas de Bamiyán que llevaron a cabo los talibán en 2001 en Afganistán.

«Estos son lugares dedicados a la religión y son monumentos históricos, no constituyen objetivos militares», ha defendido. Su destrucción golpea «la parte más íntima y profunda del ser humano, su fe», ha añadido.

Durante la audiencia, los fiscales deben convencer a los jueces, dirigidos por la juez keniana Joyce Aluoch, de que tienen suficientes pruebas para justificar un juicio completo.

El miliciano, que pertenece a la etnia tuareg y forma parte del grupo islamista Ansar Dine, aliado de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), es la primera persona en ser acusada por el TPI de destruir bienes culturales.

El TPI ha estudiado los acontecimientos en Malí desde 2012, cuando los rebeldes tuareg ocuparon zonas en el norte e impusieron una interpretación estricta de la ley islámica, de donde fueron expulsados al año siguiente por tropas francesas y malienses.

Conocida como la «ciudad de los 333 santos», Tombuctú es un importante centro económico y espiritual desde el siglo XIV y jugó un papel muy importante en la difusión del Islam por el continente. Los mausoleos se han convertido en importantes centros de peregrinación.