Ahmad al Faqi al Mahdi comparecerá ante el TPI este miércoles

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Fatou_Bensouda_cpiEl Tribunal Penal Internacional (TPI) ha fijado para el 30 de septiembre la primera audiencia judicial de Ahmad al Faqi al Mahdi, el primer acusado de crímenes de guerra por el conflicto armado en Malí, según ha informado La Haya en un comunicado.

Al Mahdi tendrá que comparecer a las 11.00 (hora local) del miércoles ante el juez italiano Cuno Tarfusser, de la Primera Cámara de Antejuicio del TPI, que se encargará de «verificar la identidad del sospechoso y leer los cargos en su contra».

Al Mahdi fue entregado este fin de semana al TPI por las autoridades nigerinas en cumplimiento de la orden de captura emitida el 18 de septiembre por la Fiscalía por crímenes de guerra basándose en su presunta participación en los ataques perpetrados contra templos religiosos y monumentos en la ciudad de Tombuctú

Los hechos ocurrieron entre el 30 de junio y el 10 de julio de 2012, periodo durante el cual Tombuctú, así como el resto del Azawad, estuvo en manos de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Andar Dine, grupo armado tuareg al que pertenece ‘Abu Toureb’.

«Se cree que estuvo al frente de la Hesbá, una brigada yihadista (responsable de la destrucción en Tumbuctú) y que trabajó con los tribunales islámicos» creados en la ciudad maliense con el ascenso de los extremistas al poder, ha explicado la Fiscalía.

La fiscal jefe del TPI, Fatou Bensouda, ha considerado que se trata de «un paso importante en la lucha contra la impunidad, no solo en Malí sino también en el resto del Sahel, cuyas poblaciones han sido víctimas de crímenes despreciables en los últimos años».

Ello es así porque es el primer caso que llega al TPI sobre la situación en Malí y, además, las acusaciones se basan en crímenes poco conocidos que, sin embargo, recaen en la jurisdicción definida por el Estatuto de Roma.

«El pueblo maliense merece justicia por los ataques contra sus comunidades y sus creencias. No os llevéis a error: los cargos presentados contra Al Mahdi son graves porque suponen un cruel asalto a la dignidad e identidad de poblaciones enteras», ha dicho Bensouda.