Agenda 2063, hoja de ruta para África

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AU summit in South AfricaPor Deisy Francis Mexidor

Uno de los temas más repetidos en la recién finalizada XXV Cumbre de la Unión Africana (UA) fue el de cumplir el objetivo de la Agenda 2063, en un continente próspero y en paz.

Alrededor de ese propósito se movieron los hilos de los debates en una reunión que invitó a reflexionar, en especial, sobre el empoderamiento de la mujer y el desarrollo.

Durante más de una semana (7 al 15 de junio) ocurrieron deliberaciones y se allanó el camino para el segmento de alto nivel en el cual participaron entre domingo y lunes más de 40 jefes de Estado y Gobierno de África.

Al término de la Cumbre, trascendieron decisiones sobre la Fuerza de Reserva Africana (ASF), el ébola y el Área de Libre Comercio Continental que se espera esté operativa en 2017.

Sin embargo, el primer día de la Cumbre de los líderes fue de alguna manera ensombrecido por la controversia que rodea al presidente sudanés, Omar al-Bashir.

La Corte Penal Internacional (CPI) quería que el gobierno de Sudáfrica arrestara a al-Bashir, quien aparece en su lista de personas buscadas por presuntos crímenes de guerra y genocidio.

Aunque Pretoria es signataria del Estatuto de la CPI, acceder a esa petición habría violado las normas de la UA sobre inmunidad.

Lamentablemente, muchos medios de prensa distrajeron la atención de lo que ocurría en el Centro de Convenciones de Sandton, en Johannesburgo, para dedicar titulares al tema al-Bashir.

Fuentes consultadas por Prensa Latina que solicitaron el anonimato expresaron que, sin dudas, esto pudo ser una forma más para tratar de empañar la realización de la reunión en Sudáfrica.

Entre las conclusiones anunciadas por la UA están el pronto envío de una misión de 50 observadores a Burundi que evaluará las elecciones presidenciales previstas para el 15 de julio en ese país.

La organización quiere asegurarse de supervisar de cerca estos sufragios tras semanas de violentos disturbios en Bujumbura, su capital, luego del anuncio del presidente Pierre Nkurunziza de postularse para un tercer mandato, en contra de lo establecido en la Constitución.

En declaraciones a periodistas acreditados a la Cumbre, el comisionado de la UA para la Paz y la Seguridad, Ismail Gergui, dijo que el mandato del equipo de observadores en Burundi incluiría asegurar la existencia de condiciones propicias para que estas elecciones se realicen.

«Hemos recibido una respuesta positiva por parte del gobierno para observar y promover la paz y el diálogo», precisó Guergui.

Durante los debates previos al segmento de alto nivel la UA hizo explícito su rechazo a la postura de Nkurunziza.

Para los analistas, la crisis en Burundi podría ser el detonante de la inestabilidad en la volátil región de los Grandes Lagos.

Pero sobre todo aflora el temor de que la empobrecida nación se involucra, otra vez, en un conflicto mortal que recuerda los 13 años de guerra civil que ocasionaron más de 300 mil muertos.

En diálogos informales con colegas en la Cumbre, estimaron que la ausencia de Nkurunziza en Johannesburgo alimenta la especulación de que el mandatario seguirá adelante en sus propósitos.

Otros dicen que sería ingenuo abandonar Bujumbura en medio de la situación creada, porque cuando asistió a la Cumbre de emergencia de la Comunidad de África Oriental, en Tanzania, en mayo pasado, fue objeto de un intento de golpe de Estado.

Mientras tanto, Gergui dijo que la UA estaba intensificando sus operaciones de paz y seguridad para garantizar la estabilidad en todo el continente.

Actualmente, cerca de 22 mil soldados están estacionados en Somalia para combatir a los grupos extremistas y también hay misiones activas en Darfur que trabajan con fuerzas de las Naciones Unidas, así como en Malí y la República Centroafricana.

Entretanto, se promovió una fuerza militar conjunta para luchar contra Boko Haram en Nigeria.

La Unión Europea y Estados Unidos también han extendido su apoyo a la fuerza, según advirtió la página SANews.

Los efectivos de ese destacamento regional se mantendrían hasta que la ASF esté en pleno funcionamiento a finales de este año, advirtió el propio sitio digital.

De hecho, la UA adelantó que los ejercicios militares de la Fuerza de Reserva se celebrarán en Sudáfrica a mediados de octubre.

La Cumbre de Johannesburgo también exploró las maneras de poner fin a la dependencia del organismo de los donantes extranjeros para sus operaciones.

Se estima que cerca del 70 por ciento de los fondos de la Unión proviene de donantes.

La Agenda 2063, cuyo proyecto original fue aprobado en la Cumbre de la UA en Etiopía en 2013, es como «la hoja de ruta del África que queremos», a juicio de la presidenta de la Comisión del organismo, Nkosazana Dlamini-Zuma.

Para algunos el continente debe aprender de las lecciones del pasado y tomar ventaja de las oportunidades disponibles en el corto, mediano y largo plazos para lograr un África próspera en 2063, un año que marcará el centenario de la Organización de la Unidad Africana, precursora de la UA.

El camino no será fácil pues para alcanzar ese continente próspero y sobre todo en paz, todavía hay que vencer grandes desafíos.