África y la igualdad de género: avances y pendientes

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Desde su surgimiento, la Unión Africana (UA) logró avances significativos en la identificación de áreas de mejoras en torno a la igualdad de género, consideraron analistas.

Un taller sobre el tema, celebrado en la sede del bloque comunitario, atrajo a expertos de varios Estados miembros, para reflexionar sobre los logros y desafíos en la garantía de derechos a uno de los sectores poblacionales históricamente más vulnerables.

Hasta la fecha, la UA estableció acciones en ese sentido vinculadas a los compromisos establecidos en el artículo 4 del Acta Constitutiva, así como en el protocolo de Maputo de 2002.

Además, la mayoría de los países integrantes del ente son signatarios de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de 1979 y de la Plataforma de Acción de Beijing de 1995, que exigen el empoderamiento global de las féminas.

Podría decirse que en su política de género de 2009, la UA defiende de manera más sucinta esos paradigmas, dentro de sus propios rangos y en todo la región, subrayó Yideneku Kassa, especialista del Centro de Estudios Estratégicos.

En cuanto a retos por delante, laÂáConferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, cuyos resultados discutieron los asistentes a la cita, estudió cómoÂá’el aperturismo comercial’ afectó al empleo de las mujeres en Kenya, Tanzania, Uganda, Ruanda y Burundi.

Todos esos países experimentaron altas tasas de crecimiento, excepto Burundi, que enfrenta una grave crisis política y socioeconómica.

Sin embargo,Âála desigualdad entre géneros no disminuyó; por ejemplo, Kenya y Tanzania, que poseen dos de las economías más fuertes de la región, presentan altos niveles de disparidad, de acuerdo con el índice del Programa de la ONU para el Desarrollo.

La conclusión, según el secretario general del organismo, Mukhisa Kituyi, es que ‘la equidad de géneroÂáno es el resultado natural del proceso de desarrolloÂáy resulta necesario promover de manera proactiva políticas en este campo’.

Así, la historia explica que tanto unos como otros trabajaron por la liberación del continente y por la emancipación económica, la solidaridad y la cohesión necesarias para la unidad, y todos deben disfrutar en paridad de condiciones de los beneficios, subrayó Kassa.

En la pre-cumbre de la Dirección de Mujeres, Género y Desarrollo, convocada a principios de este mes, el director de ese subdepartamento de la UA, Mahawa Kaba Wheeler, también arrojó más luz sobre por qué éste es un asunto tan apremiante para el organismo.

En referencia a la Agenda 2063, afirmó que ‘la prosperidad de África está claramente condicionada a las oportunidades que se crearán para las mujeres y los jóvenes.

Para 2025 se prevé que el 30 por ciento de las asambleas legislativas y oficinas públicas de los estados miembros estarán formadas por féminas.

Tales hazañas ya han sido superadas por algunos estados miembros. Ruanda, por ejemplo, ha llegado a tener más del 50 por ciento de representación en el parlamento y la comisión de la UA también ha estado en consonancia con su objetivo 50/50.

No obstante, la realización de tales objetivos a nivel general requerirá estrategias sólidas, mecanismos para la rendición de cuentas y la evaluación, y la eliminación de varias barreras que están en contradicción con un futuro más equitativo, concluyeron los expertos.