África: La controvertida liberación de Jean Pierre Bemba

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Sorprendió la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de concederle libertad provisional al antiguo señor de la guerra Jean Pierre Bemba, exvicepresidente congoleño, antes declarado culpable de crímenes contra la humanidad.
Esa absolución por los delitos perpetrados por sus efectivos en la República Centroafricana pasó ya a la historia como controvertida, toda vez que el mismo órgano judicial con anterioridad le condenó a 18 años de cárcel por los mismos cargos, debido a lo cual muchos especialistas entienden que el nuevo fallo es un golpe contra las víctimas.

En medios de la prensa internacional se hace referencia a que tal decisión pone en shock la propia Fiscalía del Tribunal, que exigía un fuerte castigo para este reo a quien identifica como señor de la guerra, connotación dada a individuos con notorios expedientes en la administración, regencia o ejecución del conflicto armado.

La CPI dejó al exvicepresidente de la República Democrática del Congo (RDC) en libertad provisional el pasado 8 de junio, aunque a eso deberá seguir otro proceso judicial en el cual se le juzgará por cometer el delito de cohecho con testigos durante su juicio principal.

‘Teniendo en cuenta que ha cumplido ya más del 80 por ciento de la pena máxima posible (pese al caso de soborno de testigos que tiene pendiente), la Corte considera desproporcionada la detención de Bemba simplemente para garantizar su aparición para la sentencia’, dictó la sala que lleva el proceso.

El órgano judicial en La Haya, Países Bajos, precisó que ‘no se cumplen los requisitos legales para continuar con la privación de libertad de Bemba’, por lo cual optó por cambiar la medida impuesta, aunque deberá cumplir determinadas condiciones como estar localizado y presentarse de inmediato a las autoridades cuando se requiera.

Con el levantamiento provisional de la sanción finaliza para el exvicepresidente de la RDC una década de privación de libertad, aunque habrá que aguardar las reacciones de los afectados, quienes apenas se manifestaron y que esperaban porque el proceso les ofreciera al menos un hálito de justicia. CASO ABIERTO      Jean Pierre Bemba creó el Movimiento para la Liberación del Congo (MLC), un grupo armado que perpetró atrocidades en la República Centroafricana y fue el jefe de los facciosos que violaron, saquearon y asesinaron a millares de civiles entre 2002 y 2003, durante la guerra en ese país.

La historia que vincula a Bemba con la República Centroafricana está plagada de resquicios respecto a toda la verdad: en mayo de 2001 un grupo armado intentó derrocar al presidente del país, Ange Félix Patassé, tras ocupar puntos estratégicos en la capital, Bangui, pero la conspiración fracasó con el apoyo de efectivos del jefe congoleño.

‘Con posterioridad, los soldados fieles a Patassé tomaron venganza contra los rebeldes, conflicto que se tradujo tanto en la destrucción de cientos de hogares en los alrededores de Bangui, como en la acusación de tortura y asesinato de muchos opositores al régimen’, apuntan análisis sobre la contienda.

Pero en 2002 las cosas fueron distintas; los soldados y las tropas congoleñas de Bemba fallaron al tratar de detener a los conspiradores, quienes lograron el control del país y depusieron a Patassé, lo cual significó un disparo mortal al corazón de quienes le respaldaron.

El Movimiento de Liberación del Congo era un grupo armado que operaba en el norte de la RDC durante la Segunda Guerra (1998-2004), pero en junio de 2013 pasó a ser un partido presente en el Gobierno de transición y desde entonces Jean Pierre Bemba fue vicepresidente de ese Ejecutivo en nombre de su organización.

Esa formación creada en 1998 tuvo su centro de mando en Gbadolité, la ciudad natal del dictador Mobutu Sese Seko, uno de los responsables del asesinado en 1960 del primer ministro nacionalista congoleño Patricio Lumumba. Por cierto, Jean Pierre es hijo de Jeannot Bemba Saolona, un empresario muy cercano al tirano.

Hay más parentescos: su hermana está casada con un hijo de Mobutu, lo cual define las características del ámbito en que se desarrolló el ‘chairman’ (jefe, como le llaman sus allegados en el Movimiento de Liberación del Congo).

Según explican expertos, esa agrupación recibía ayuda de Uganda y controlaba áreas muy importantes del norte de la RDC, en especial la provincia de Équateur, y era el brazo armado de Kampala contra la Unión Congoleña por la Democracia, respaldada por Ruanda.

En 2003 la ONU acusó a Bemba y sus hombres de canibalismo en el llamado caso de Mambasa, del cual trascendió que efectivos del señor de la guerra amenazando con sus armas a mujeres de un grupo pigmeo, hicieron que ellas cocinaran y se comieran a sus maridos. Posteriormente hubo otra versión sobre el asunto.

Concluida la guerra en 2004, dos años después Bemba participó en las elecciones presidenciales en la RDC, las que perdió frente a Joseph Kabila, y en 2008 resultó apresado en Bélgica, adonde huyó con su familia. Dos años más tarde comenzó el proceso judicial que le condenó en 2016 a 18 años de prisión.

Al jefe del MLC se le trasladó a la CPI en julio de 2008 y se le imputaron tres cargos de crímenes de guerra (asesinato, violación y saqueo), así como otros dos de crímenes de lesa humanidad (asesinato y violación), todos cometidos por sus subordinados en la República Centroafricana.

Ahora se presume que pese a disfrutar del estatus de libertad provisional se someta a un proceso por tratar de sobornar a testigos del caso principal y -como dijeron algunas de sus víctimas- quizás entonces reciba un contundente castigo.