África, crecimiento urbano vs. reto medioambiental

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África es el segundo continente que más rápidamente se está urbanizado en el mundo, después de Asia, según estiman expertos, que también llaman a aumentar estrategias para garantizar un crecimiento »más verde».
Según datos de la ONU, en 1960 solo un 15 por ciento de la población del continente vivía en ciudades, pero en 2010 las cifras eran del 40 por ciento, y la proyección para 2050, es que el 60 por ciento de los africanos y africanas vivirán en áreas metropolitanas.

Además, se estima que en medio siglo, la población urbana en la región se habrá triplicado.

Con esta revolución sin precedentes, los retos medioambientales son enormes, en opinión de especialistas.

En ese contexto, la Unión Africana (UA) presentó un informe en el que manifiesta la necesidad de cambiar los modelos de desarrollo hacia un patrón más ecológico.

Para ello, los estudiosos aseguran que hace falta una estrategia integral que aborde los problemas centrales de la contaminación y el consumo excesivo de recursos naturales, que contribuyen a la erradicación de los ecosistemas y la disminución de la biodiversidad.

En el texto se puntualizan las características particulares de la urbanización en esta zona del orbe: PIB bajo, alta dependencia de combustibles de biomasa, el predominio de asentamientos informales con niveles de servicio deficientes y la exposición de las ciudades a desastres ambientales tales como inundaciones.

Sobre esa base, se evalúa la presión que se ejerce sobre entorno natural y la forma como el valor de los activos ambientales -sus espacios verdes, bosques y recursos hídricos- están siendo erosionados.

Con el objetivo de hallar un modelo más respetuoso, la UA propone servicios básicos de saneamiento y eliminación de desechos a las poblaciones insuficientemente atendidas.

Además, en opinión del organismo, podrían implementarse otros mecanismos, como controlar el tráfico y las emisiones producidas por los vehículos, así como las fuentes específicas de contaminación mediante prohibiciones e incentivos

También se podrían proteger y restaurar el medio natural dentro y alrededor de las ciudades, combinar la ingeniería, la ordenación del territorio, la gestión ambiental y otras intervenciones para producir resultados más ecológicos para determinadas intervenciones de desarrollo urbano.

Por último, pudiera ser útil invertir en un programa de ecologización y fortalecer las instituciones de gestión del desarrollo urbano verde.

‘Esos enfoques son beneficiosos para todos, porque proveen rentabilidad y potencian la conservación’, destacó la comisionada de Asuntos Sociales de la UA, Amira ElFadil.

‘Podemos ver en Tanzania, por ejemplo, que la restauración de las áreas forestales y la rehabilitación de los sistemas fluviales podrían aliviar los problemas de las inundaciones urbanas y generar otros beneficios derivados de revertir la degradación ambiental’, añadió.

A la vez que establece una asociación público-privada fortalecida, la Unión quiere potenciar estrategias de desarrollo urbano que fomenten ciudades limpias, eficientes y resilientes ante desastres naturales.

Según Elfadil, esto no solo fomentará enclaves más habitables en todo el continente, sino que, además, contribuirá a tener economías más competitivas capaces de proporcionar nuevos tipos de empleo que ayuden a conseguir una mayor redistribución de la riqueza.