Adiós al primer satélite, Angola y Rusia firman contrato para segundo

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Angola y Rusia firmaron aquí el contrato para la construcción del satélite Angosat2, el mismo día que el gobierno reconoció oficialmente la inoperancia de su hermano mayor, el Angosat1, que debía entrar en operaciones comerciales este mes.

El ingenio estará listo en 2020, de acuerdo con el texto rubricado por el viceministro de Telecomunicaciones, Mario de Oliveira, y el jefe de la delegación rusa para la cuestión del contrato, Mikhail Bjchkov, antes de la conferencia de prensa en la que se confirmaron los malos augurios sobre el aparato que marcaría la entrada del país a la era espacial.

Aunque el Angosat1 continúa en órbita no cumple los parámetros por los cuales fue contratado, y en compensación la parte rusa entregará -sin costo para Angola- 216 megahertz en la banda C y 216 megaheartz en la banda Ku, mientras el otro esté en construcción, que comienza este martes.

Con esa medida, Angola podrá beneficiarse de todos los servicios previstos para su primer satélite geoestacionario.

De acuerdo con el ministro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, José Carvalho da Rocha, el nuevo artefacto tendrá mejores especificaciones y estará mejor ajustado a las necesidades tecnológicas actuales.

El costo del satélite saldrá de los 120 millones de dólares del seguro del fracasado, que tuvo un valor total de 320 millones de la moneda estadounidense.

Dentro de 30 meses podrá lanzarse el nuevo al espacio, adelantó da Rocha.

Sin embargo, las causas que llevaron a la inoperabilidad del Angosat1 no están claras del todo, y para su investigación se creó una comisión de especialistas de los dos países.

Igor Frolov, responsable de la construcción del satélite por la empresa rusa RSC Energia, informó que ocurrieron varias fallas de comunicación con la estación en tierra, desde su lanzamiento el 26 de diciembre del año pasado.

Aclaró que los técnicos continuarán monitoreando el artefacto hasta el 15 de mayo en un intento por aclarar las causas de los problemas.

Frolov dijo que las operaciones del Angosat1 se suspendieron para no poner en riesgo a otros satélites en órbita.

El constructor no especificó el valor real del Angosat2, pero aseguró que tendría un costo muy alto.

Angosat1 tuvo problemas con la recarga de las baterías, y debió ser colocado en modo de ahorro de energía por los operadores rusos poco después de su lanzamiento.

Desde entonces surgieron insistentes conjeturas sobre un cortocircuito, la explosión del propulsor antes de colocarlo en órbita y la posibilidad de que se encontrara a la deriva.