Hosea kiprono revalida su título en el maratón de San Sebastián

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El atleta keniano Hosea Kiprono Maillo cumplió con los pronósticos en el maratón de San Sebastián, no tuvo rival para adjudicarse la 40 edición y revalidó su título del pasado año, mientras que en la categoría femenina venció la etíope afincada en España Rehima Serro.

La prueba, que este año modificaba su circuito, estuvo marcada por la gran superioridad de los corredores africanos que desde la salida marcaron un ritmo de carrera intenso que despegó a Kiprono y a sus compatriotas y que al final coparon el podio.

El maratón de San Sebastián, con presencia de deportistas de 47 países, se desarrolló con una buena climatología, con claros y lluvias repartidos durante las más de dos horas de carrera en la que no se pudo optar, a pesar del trabajo de liebres, a batir el récord de la prueba de 2002 de Tymothy Cherigat con 2h09:34.

La prueba llevaba un buen ritmo a los diez kilómetros, con los favoritos -Kiprono, Kiplangat o Kiplimo- al dictado de las liebres Kemboi y Fikre que transitaban a buen ritmo.

Pasada la primera hora Fikre seguía llevando el ritmo de una carrera que aguantaban Kiprono y Kibiwot.

Lo ocurrido la pasada edición cuando el vencedor Kiprono Maillo, contratado como liebre, terminó desgastando a todos los rivales y llegó solo a meta, planeó este año con el sorprendente Fikre, que mantuvo un ritmo constante que parecía fundir a Kibiwot y al propio ganador.

Kiprono no estaba por la labor, cazó a Fikre con el que se juntó durante unos kilómetros con la compañía de Kibiwot y Kipkemboi, antes de lanzar su ataque definitivo a ocho kilómetros para la meta y hacer, como el año anterior, el último tramo en solitario y llevarse el triunfo.

Rehima Serro en féminas, tuvo que sufrir para llegar también en solitario a meta. Incluso tuvo su momento de desfallecimiento que le obligó a parar y recuperar fuerzas.

La histórica Ana Isabel Alonso, plusmarquista española de maratón, competía por su parte para bajar el registro de atletas veteranas, pero no pudo cumplir su sueño al parar el reloj en 3 horas 14 minutos.