El desafío al status quo africano

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Cabo VerdeCabo Verde, un pequeño país tradicionalmente desconocido a nivel futbolístico, ocupa ahora el primer puesto entre las naciones africanas en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, por delante de pesos pesados como Costa de Marfil, Argelia, Ghana o Nigeria.

Esa progresión no es fruto de la casualidad: la selección caboverdiana ha obtenido numerosos éxitos y triunfos en un corto periodo, algo que no habría sido posible sin una nueva política de su Federación. La selección isleña empezó recientemente a convocar jugadores que militan en el extranjeros, principalmente afincados en clubes europeos, sobre todo portugueses.

Revolución futbolística
Tiago Almeida es uno de ellos. FIFA.com habló con el defensa poco antes de que subiese al avión que lo llevó hasta Praia para disputar su segundo encuentro con la selección caboverdiana, un clasificatorio para la CAN 2017 contra Marruecos. “Hace unos años, los jugadores preferían representar a otros países antes que a Cabo Verde”, explicó. “Pero la Federación cambió su política y convenció a jugadores que militan en Europa para que representasen a su país, lo cual ha mejorado nuestros resultados”.

“Ahora, todos los jugadores sueñan con vestir la camiseta de la selección absoluta. Tras la primera clasificación para la CAN en 2013, y la honrosa eliminación en cuartos de final contra Ghana, todos los jugadores responden favorablemente a la llamada de la selección, lo cual explica por qué ha aumentado nuestra competitividad”, añadió Almeida.

Cabo Verde, país más conocido por sus espectaculares playas, apenas empezó a disputar las fases de clasificación mundialistas en 2000, así que la progresión ha sido fulgurante. El zaguero de 25 años tiene su explicación: “Representamos a nuestro país. El pueblo caboverdiano necesita cosas que le hagan feliz y, cuando saltamos al terreno de juego, jugamos con el corazón y sin presión. No cejamos en nuestro esfuerzo hasta que suena el pitido final. La motivación y la determinación son las armas que nos permiten obtener buenos resultados”.

El fútbol se ha afianzado claramente en los últimos años como uno de los principales motivos de alegría de una población víctima de una situación económica difícil, como nos confirmó el lateral derecho: “Durante mi primer viaje a Praia, comprobé la alegría que traíamos a la población. El hotel estaba cercado por aficionados de todas las edades y clases sociales. Todo el mundo quería hacerse fotos o pedir algo a los jugadores. Los aficionados que nos siguen en los entrenamientos y los partidos oficiales son todavía más numerosos. Debemos hacer feliz a este pueblo y honrarlo”.

Redoblar los esfuerzos
Cabo Verde estuvo a punto de hacer historia en 2013, en la eliminatoria para Brasil 2014, pero finalmente quedó segundo de un grupo encabezado por Túnez. Almeida no participó en esa aventura, pero la recuerda con la amargura de un hincha: “Antes de la fase de clasificación, prácticamente nadie apostaba por esta selección, pero consiguieron acariciar el pase a la última ronda. Ahora hay que aprender de nuestros errores”.

Parece que la fase de clasificación para Rusia 2018 ha llegado en un buen momento para Cabo Verde, que, en teoría, debería quedar al frente de uno de los grupos de la liguilla decisiva merced a su buena clasificación mundial y las numerosas figuras que componen su plantilla. Pero Almeida no ve las cosas desde esa óptica: “El primer puesto en África nos carga con una mayor responsabilidad, y debemos confirmarlo. Ese nuevo puesto en la jerarquía nos mete presión y, a partir de ahora, todas las selecciones querrán ganarnos, lo que nos obligará a redoblar nuestros esfuerzos”.

Aun así, este estudiante de administración del deporte en una universidad portuguesa sigue teniendo licencia para soñar: “Actualmente no nos falta casi nada para cumplir ese sueño. En todo caso, puedo asegurar que esta joven generación está trabajando duro para aceptar el desafío. Ha llegado el momento de recoger el testigo y cumplir el sueño de todo un país”, concluyó.