Dibaba cumple 23 al pie del muro de los 14 minutos en 5.000

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GenzebeGenzebe, la más pequeña de la dinastía etíope Dibaba, acaba de cumplir 23 años convertida en la nueva reina del mediofondo mundial, convocada a romper, bajo la dirección del somalí Jama Aden, el muro de los 14 minutos en los 5.000 metros.

Los hombres alcanzaron ese hito hace 72 años (13:58.2 del sueco Gunder Hägg en 1942). Las mujeres bajaron de los 16 minutos (15:53.6 de la italiana Paola Pigni) en 1969 y 16 años después ganaron la cota de los 15 (14:58.89 de la noruega Ingrid Kristiansen en 1985).

Transcurridos 29 años desde aquella carrera en el estadio Bislett de Oslo, el atletismo femenino se encuentra ya a los pies del muro de los 14 minutos en los 5 kilómetros.

Hermana de la triple campeona olímpica y quíntuple mundial Tirunesh (28 años) y de la subcampeona olímpica Ejegayehu, la mayor del trío con 32 años, y prima de la doble campeona olímpica Derartu Tulu, Genzebe ha revolucionado el panorama del mediofondo con dos récords mundiales estratosféricos en el lapso de seis días.

El jueves pasado batió en el Globe de Estocolmo por siete segundos el récord mundial de 3.000 metros en pista cubierta con 8:16.60, a 2:43 el mil. Cinco días antes, en Karlsruhe (Alemania) había triturado el de 1.500 en sala con 3:55.17, la mejor marca mundial en los últimos 16 años incluidos tiempos al aire libre.

Dibaba desmiente la máxima de que el atletismo no consiente saltos en el vacío: en un solo año ha mejorado en cinco segundos su marca personal de 1.500 en sala y en diez la de 3.000.

Los estadísticos manejan una fórmula según la cual entre las distancias de 1.500 y 3.000 se pierde un 7 por ciento de ritmo. Genzebe ha reducido la merma a un 5,65 por ciento.

La traslación de estos tiempos al aire libre produce vértigo. Según las tablas, los 8:16.60 en pista cubierta equivalen a 8:09.69 al aire libre, pero tratándose de Genzebe las matemáticas desfallecen. En Estocolmo corrió en solitario los dos últimos kilómetros a ritmo de 8:10, con un parcial incluso inferior al récord mundial de 2.000 en sala, para terminar con un mil en 2:41.8.

La marca de 8:10 en 3.000 arroja un tiempo teórico de 14:01.17 en un 5.000 al aire libre, cuyo récord mundial pertenece a otra Dibaba, Tirunesh, con 14:11.15 desde 2008.

Si Genzebe acierta a cumplir al aire libre las expectativas que levantan sus recientes marcas a cubierto, al muro de los 14 minutos le queda poco tiempo de vida.

La carrera de Genzebe Dibaba se ha fraguado en el barro. En 2008 se proclamó campeona del mundo júnior de cross en Edimburgo (Escocia), cuando su hermana Tirunesh obtuvo el título sénior, y repitió triunfo al año siguiente en Jordania.

Su primer año en categoría sénior (2011) resultó un relativo fracaso. Fue octava en la final de 5.000 de los Mundiales de Daegu y, tal vez huyendo de las dos grandes, su hermana Tirunesh y Meseret Defar, optó por competir en distancias más cortas.

Genzebe llegó a los Juegos de Londres 2012 en busca de una medalla en 1.500 pero se lesionó en las series. La decepción la llevó a introducir un cambio en su carrera, encomendándose a los consejos técnicos de Jama Aden, el hombre que en Roma’87 hizo campeón mundial de 1.500 a Abdi Bile (por delante del español José Luis González).

Nacido en Somalia, donde fue atleta de un nivel aceptable, y educado en losEstados Unidos, donde emprendió su carrera como entrenador, Aden ha trabajado en Inglaterra, Sudán y Catar, y admira a los grandes mediofondistas británicos -Sebastian Coe, Steve Ovett, Steve Cram- que dominaron el mediofondo en la década de los 80.

La «cuadra» multinacional de Aden contiene atletas somalíes, británicos, cataríes, argelinos, etíopes, yibutianos, egipcios y suecos, entre ellos Abubaker Kaki (dos veces campeón mundial de 800 en sala), Ismail Ismail (subcampeón olímpico de 800), Ayanleh Souleiman (subcampeón mundial de 800) y el argelino Tarik Makhloufi, que sorprendió a todos en Londres con su autoritario triunfo en la final olímpica de 1.500.

En 2013 el cambio de entrenador comenzó a notarse en la campaña invernal. Genzebe obtuvo tiempos cada vez más cerca de los cuatro minutos pelados en 1.500 (4:00.83), aunque la temporada veraniega no ratificó el nivel alcanzado bajo techo. Su mejor registro fue de 3:57.54 en Catar, pero hubo de inclinarse ante la sueca de origen etíope Abeba Aregawi y la keniana Faith Kypiegon, y en los Mundiales de Moscú sólo fue octava, igual que en los dos anteriores.

Ahora, los récords de la pequeña Dibaba en pista cubierta auguran una emocionante rivalidad con Aregawi, que acaba de acreditar en Estocolmo la segunda mejor marca de la historia en 1.500 (3:57.91), y es posible que la competencia las aproxime todavía más al muro de los 14 minutos.