Tras casi veinte años como guitarrista, Malick Diaw lanza su primer disco en solitario

0
204
Foto: Véronique Huyghe
Malick_2015
Foto: Véronique Huyghe

En mi disco se escuchan armonías occidentales pero con melodías y ritmos africanos. Uno no puede negar sus raíces.

Entrevista a Malick Diaw

La redacción

Guitarrista, autor, compositor y cantautor, Malick Diaw es un músico senegalés afincado en París que vivió ocho años en España.

Tras casi veinte años como guitarrista acompañando a grandes artistas africanos, lanza su carrera en solitario.

El 26 de noviembre de 2015 se presenta en Madrid su primer disco, Ainsi va la vie (“Así va la vida”), del que ya apareció hace unos meses un primer single: “Hola”.

Wanáfrica. Para comenzar, ¿puedes hablarnos un poco de ti? ¿Dónde naciste y dónde has vivido?

Malick Diaw. Nací en Dakar, Senegal. Comencé profesionalmente en la música desde muy joven, cuando aún estaba en el instituto. Esto me permitió viajar, primero por países africanos, luego por Europa. Me instalé en Madrid en 2002, donde viví ocho años. Actualmente vivo en París, aunque vuelvo a España con mucha frecuencia. España es un país con el que mantengo mucha relación.

 W.¿Cuándo comienza tu interés por la música? ¿Cómo fueron esos primeros años como guitarrista?

M.D. Mi interés por la música comenzó desde que tenía unos doce o trece años. Era muy melómano. Escuchaba mucha música variada a través de mi hermano mayor y de mi tío, que tocaba la guitarra. Al principio tocaba la guitarra sólo los fines de semana. Entre semana estaba concentrado en mis estudios porque mis padres no me impidieron que hiciera música pero insistían mucho en que estudiara. Con unos amigos montamos un grupo de barrio que se llamaba Xiss. A veces participábamos como teloneros en los conciertos de Youssou Ndour en Dakar.

De los músicos con los que has tocado, ¿quiénes te han marcado más en tu trayectoria?

M.D. Alioune Mbaye Nder es un cantante conocido en Senegal que ha marcado mi trayectoria. Con él hice mis primeros viajes a Europa y grabé varios discos. Cuando ya vivía en España, uno de los artistas senegaleses con quien he colaborado más es Sidy Samb, excomponente del grupo Mártires del Compás. Con él grabé varios discos e hice giras. También el grupo Djambutu Thiossane.

Pienso en artistas de otros países, como Mariem Hassan, tristemente desaparecida hace poco. O Bidinte, uno de los africanos que vivía en España y que yo apreciaba mucho, tanto por la calidad de su música como por la calidad de su persona. Aprovecho para rendirle un homenaje ahora, porque guardaba una buena amistad con él y hace poco ha desaparecido.

FOTO-CARA-DEL-DISCO
FOTO-CARA-DEL-DISCO

Defines tu música como música de fusión. ¿Puedes hablarnos de tus influencias?

M.D. Desde niño escuchaba jazz y rock. Al crecer fui escuchando también la música tradicional africana. Y con el tiempo entre la música africana y la occidental se creó una simbiosis. En mi música se perciben los sonidos tuaregs del desierto, los sonidos mandingas, el jazz, el blues, etc., mezclados con ritmos africanos.

En mi disco se escuchan armonías occidentales pero con melodías y ritmos africanos. Uno no puede negar sus raíces.

¿Por qué has titulado el disco Ainsi va la vie?

M.D. Todo disco tiene una filosofía. En éste hablo sobre todo de mi experiencia como músico. Yo he vivido la explotación en muchos de los sitios en los que he trabajado como instrumentista. A veces no me decían la verdad, me prometían unas cosas y luego la realidad era diferente. Pero decían: Ainsi va la vie, “así va la vida”, así eran las cosas. Hoy yo soy solista y contrato instrumentistas, no quiero repetir con ellos lo que yo he vivido. Me gusta que mis músicos estén bien, que sientan que se valora su trabajo, que cobren a tiempo y según lo pactado. No está bien que uno vaya en coche de lujo y los demás en moto.

¿Qué representa para ti la edición de este disco?

M.D. El lanzamiento de mi carrera en solitario. Un disco es como una tarjeta de visita. Es necesario para tocar en festivales, por ejemplo. Llevo tocando mis propias composiciones desde hace años. Ahora me he podido producir el disco y lógicamente eso lanza mi carrera.

¿Por qué te has producido tu propio disco?

M.D. Porque yo he compuesto mis canciones y quiero ser libre en el acabado del producto. Hay que confiar en uno mismo. Yo creo en lo que hago y siempre he confiado en mis propios medios para producirme.

En la canción que abre el disco, “Santa Yalla”, hablo sobre cómo en la vida no se puede llegar al éxito sin pasar primero por el sufrimiento. Hay que saber soportar los momentos difíciles pues con paciencia lo bueno llegará.

En el primer single, “Hola”, cantas en castellano.

M.D. En el disco canto en varias lenguas, pero en su mayor parte está en wolof, mi lengua materna. Soy consciente de que con frecuencia a los músicos africanos se les pide que canten en las lenguas occidentales para poder introducirse mejor en el mercado internacional, pero yo no puedo olvidar de donde vengo.

He cantado “Hola” en castellano porque cuando la compuse vivía en Madrid.

¿De qué habla la canción?

M.D. “Hola” habla de la diferente manera de vivir que hay en África (o al menos en mi país) y Europa. En África, no se puede imaginar vivir en un barrio sin conocer a los vecinos y uno puede visitar a su vecino sin avisar. A veces echo de menos eso.

También hablo de la diferente manera de percibir el tiempo: mientras que los africanos contemplan el tiempo, los europeos explotan el tiempo. En África, cuando la gente sale de su casa, se detiene para saludar a sus vecinos; en Europa, la gente apenas dice “hola” y sigue su camino. Por eso propongo a los africanos que saluden un poco menos y trabajen un poco más, y a los europeos que trabajen un poco menos y se saluden un poco más “para que tengamos un mundo más equilibrado”.

También dedicas dos canciones a tus padres.

M.D. Sí, “Papa” y “Maman”. Es mi reconocimiento hacia ellos.

La canción que cierra el disco, “Ça ira”, vuelve a este tema. Es una canción de motivación para los emigrantes que viven lejos de su tierra. Para mí, cuando me encuentro mal, es importante llamar a mi familia porque son los padres los que nos devuelven la motivación. Y aquí hay también una diferencia: en África, cuanto más mayor es una persona, más respeto se le tiene; todo lo contrario que en Europa.

Tú que conoces la realidad africana y la europea, ¿cómo ves las continuas oleadas de migración ilegal hacia Europa?

M.D. He dedicado “Thiowli” al tema de los jóvenes africanos que quieren viajar a Europa en cayucos. Hablo de que para viajar hay que tomar el camino más seguro. No merece la pena arriesgar la vida porque llegar a Europa no garantiza un trabajo. Hoy en día es muy difícil conseguir un permiso de trabajo, y el permiso no asegura el trabajo. Y el trabajo no asegura la riqueza. Ha llegado el momento de pensar en otros proyectos dentro del continente africano.