Febrero en Jamaica, tiempo para venerar al reggae

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ReggaePor Yolaidy Martínez

Muchos países festejan en febrero el amor y la amistad, pero en Jamaica es el tiempo de venerar y reivindicar la legitimidad del reggae, uno de los tesoros nacionales más preciados.

En 2008 surgió la idea de dedicar el segundo mes del calendario a esa melodía y desde entonces la iniciativa se convirtió en una tradición que busca destacar su impacto en el desarrollo sociocultural y económico del país caribeño, y devino además en otro atractivo para quienes lo visitan.

Febrero vio nacer a dos grandes estrellas de dicho género en la isla, Bob Marley y Dennis Brown, considerados el rey y el príncipe del reggae, respectivamente.

La Asociación de la Industria de Reggae de Jamaica es la organizadora del certamen y en cada edición prepara numerosas actividades orientadas a revalorizar y defender ese ritmo musical.

Este año, el evento celebra de manera especial la reciente entrada de Kingston al listado de ciudades creativas de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El cronograma incluye un concierto gratuito cada miércoles en el parque Mandela de esa capital, conferencias magistrales, partidos de fútbol, festivales, seminarios, talleres, entregas de premios y festejos por los cumpleaños de Brown y Marley.

La compañía de telecomunicaciones Digicel apoya el programa y la empresa cervecera Red Stripe se sumó con el lanzamiento de una botella especial por los 71 años de Marley.

Además, la cadena británica BBC grabará parte del evento para retransmitirlo por sus señales audiovisuales.

La presente edición del Mes del Reggae coincide con las acciones del Gobierno para postular al género musical a patrimonio inmaterial de la Unesco.

Los trámites deben concluir antes de marzo de 2017 y si la agencia aprueba la postulación, Jamaica tendría su segundo aporte a ese listado mundial, pues en julio pasado inscribió al Parque Nacional Montañas Azules y de John Crow en la categoría mixta, o sea cultural y natural.

REGGAE, LEGADO CULTURAL DE JAMAICA

El reggae surgió en los años 60 del siglo pasado fruto de una fusión entre el rhtytnm and blues, el jazz, el soul, el ska, el mento y el Calipso, y justo después de que la isla se independizó de Reino Unido.

La banda Toots and The Maytals lanzó a finales de esa década el álbum Do the Reggae, considerado por muchos el origen de ese estilo. Aunque otros entendidos ubican su nacimiento en la canción Fat man, de Derrick Morgan.

Lo cierto es que desde su aparición, la mayoría de las letras contemplaron mensajes de conciencia social, lucha por la autoemancipación, rechazo al racismo, a todo tipo de discriminación y al colonialismo.

De ahí su fuerte vínculo con el movimiento rastafari, pues refleja el estilo de vida y los ideales de libertad de los seguidores de esa doctrina filosófico-religiosa, devenida también en un símbolo de Jamaica.

El reggae se abrió espacio rápidamente entre los sectores populares de su tierra natal y en los años 70 despuntó en los escenarios internacionales en las voces de Jimmy Cliff y Marley, este último calificado como su máximo exponente.

Expertos atribuyen el éxito del artista al contenido sociourbano de sus canciones, difundidas justo cuando en el Caribe, África y otras partes del planeta había un fuerte movimiento de descolonización.

En opinión del escritor estadounidense Stephen King, pese a su corta vida Marley se convirtió en una insignia mundial de paz y en muchos lugares alcanzó el estatus de personalidades como Martin Luther King y Mahatma Ghandi.

Dentro de Jamaica es una leyenda y también la figura más significante de la cultura, pues ayudó a mejorar la imagen del país antillano y actualmente su casa natal es un sitio de gran interés turístico.

El legado de Marley en el reggae continuó vigente tras su muerte y se fortaleció con las interpretaciones de Peter Tosh, Steel Pulse, Bunny Wailer, Black Uhuru, Lucky Dube, Eddy Grant, Sumo, The Etiophians, Burning Spears, Sly and Robbie, Third World, Patrice, entre otros.

Además de los homenajes de febrero, Jamaica agasaja ese ritmo con festivales durante otros meses del año. En ellos además, combinan la riqueza musical con la gastronomía, la artesanía, las tradiciones y la naturaleza.

El reggae transformó a esa pequeña isla del Caribe en una potencia cultural, pues volcó la mirada hacia aspectos mucho más identitarios que sus codiciados destinos de arena, playa y sol.

Sus seguidores lo describen como el latido de Jamaica y la música que emanó de la imaginación creativa de un pueblo diverso, para convertirse en una expresión nacional.

*Jefa de la Redacción Centroamérica y El Caribe de Prensa Latina.