Día de la Herencia destaca en semana noticiosa sudafricana

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sudafrica-banderaEl Día de la Herencia, el 24 de septiembre, destacó entre los temas que ocuparon mayores espacios en los medios de prensa de Sudáfrica en la semana que concluye hoy.

Con motivo de la fecha, el gobierno sudafricano alentó a todos los ciudadanos a abrazar su diversidad cultural para construir un país unido y cohesionado socialmente.

El vicepresidente Cyril Ramaphosa encabezó las actividades centrales del Heritage Day (en inglés) en el estadio Ramokgopa en Mokomene, provincia de Limpopo, a más de 460 kilómetros al noreste de Pretoria.

«En el Día de la Herencia recordamos que los contornos de nuestra nación llevan las heridas y cicatrices de la migración y la esclavitud», subrayó Ramaphosa en su discurso, que tuvo amplia cobertura en la televisión local.

El vicepresidente enfatizó que «comprender y aceptar nuestras tradiciones culturales indígenas puede fomentar la cohesión social, la unidad nacional y el orgullo».

Las fiestas en este 2015 tienen como idea central en su lema lograr el conocimiento indígena, identificar, promover y preservar el patrimonio vivo de Sudáfrica.

En 1996, el entonces presidente Nelson Mandela expresó que cuando se «decidió hacer el Día de la Herencia uno de nuestros días nacionales, lo hicimos porque sabíamos que nuestro patrimonio cultural rico y variado tiene un profundo poder para ayudar a construir nuestra nueva nación».

Las actividades aquí no se circunscribieron a una sola jornada, pues septiembre es para todos los sudafricanos el Mes de la Herencia.

Otras noticias que captaron la atención de la prensa fueron los pronunciamientos del gobierno para frenar la caza furtiva en ocasión del Día Mundial del Rinoceronte, el 22 de septiembre, y la conmoción por la tragedia en la ciudad de Mina, en Arabia Saudita.

La víspera el Departamento de Relaciones Internacionales y Cooperación dijo que Sudáfrica no lamentó la pérdida de ningún nacional a causa de la estampida humana durante el último día del Hajj, una importante tradición del mundo musulmán a la que acuden fieles de distintos países.

Al menos 715 personas murieron y otras 863 resultaron heridas en Mina, cuando participaban en el ritual del Jamarat o Lapidación del Diablo, el peor desastre asociado a esta celebración religiosa desde 1990, año en que más de mil 400 peregrinos perecieron asfixiados y aplastados en un túnel cerca de La Meca.