África tiñe de color la Costa da Morte

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Désiré Kouakou TanohLUISA LÓPEZ

África y la Costa da Morte estrechan sus lazos para siempre. En estos días son muchos los vecinos que viven una experiencia única: la de la interculturalidad. A iniciativa del sacerdote Désiré Kouakou Tanoh y su oenegé Égueire, muchos de los concellos de la comarca han podido disfrutar en las últimas semanas del espectáculo del coro católico Saint Luc de Banabakintú de Abidjan, la capital de Costa de Marfil. Esta actividad forma parte de lo que el Pére (así llaman sus compatriotas al párroco de Brens, Ameixenda y Buxantes) quiere promover, por encima de todo, con sus iniciativas: la unión entre las personas. Vimianzo, Cee, Carballo, Camariñas, Dumbría, Cabana o Corcubión, entre otros, son algunos de los lugares a los que la agrupación musical ha llevado su cultura, sacando a bailar a más de un alcalde de la zona (como el de Camariñas, Manuel Valeriano Alonso, o el de Dumbría, José Manuel Pequeño). Los integrantes de Saint Luc proceden en su mayoría de la capital marfileña. Se trata de un grupo en el que conviven estos días creyentes de cuatro religiones diferentes: musulmanes, católicos, evangelistas y metodistas, todo un ejemplo de integración y respeto. Profesores de música, empresarios, biólogos, farmacéuticos o profesionales sanitarios integran uno de los coros referentes en el país africano. Pero el de Saint Luc es mucho más que una formación que anima las celebraciones religiosas de su parroquia: su compromiso está directamente unido a la sociedad, asolada por varias guerras civiles y unos gobernantes poco comprometidos con las necesidades del país.

Reivindican la igualdad y la dignidad para el pueblo africano y con este objetivo llegaron a Galicia a principios del mes de julio para iniciar una gira que arrancó en la tradicional fiesta africana que la oenegé Égueire promueve cada año en Mazaricos.

Para la organización, que desarrolla proyectos de cooperación en Costa de Marfil, el esfuerzo por contar con el grupo de Abidjan es muy grande. Nada en Égueire podría hacerse posible sin la colaboración desinteresada de los vecinos de las parroquias de Désiré, que han cedido sus casas para dar estancia a los músicos y les deleitan con la gastronomía local a diario. En la actualidad, la entidad se encuentra inmersa en la construcción de un paritorio en el que las mujeres puedan dar a luz dignamente y la formación de dos jóvenes africanos el curso que viene en Fonteboa, con el objetivo que después del curso puedan volver a Costa de Marfil y formar a otros jóvenes ganaderos.

Rectoral de Brens

Todo es alegría en el coro de Saint Luc. Cada día, los artistas, que han instalado su sede en la rectoral de Brens, comparten mesa y organizan las actuaciones de la gira que finaliza ya este domingo. Todos colaboran en las tareas de cocina, convirtiendo su convivencia en Galicia en una fiesta constante. Sus oraciones, regadas siempre con notas musicales, están presentes antes de las comidas y las cenas y sus eucaristías en nada se parecen a las que los vecinos de la comarca están acostumbrados. Sin conocer su idioma (el francés es la lengua de su país) los vecinos se relacionan sin problema, demostrando que las emociones son la lengua universal y que no existen barreras para comunicarse cuando el cariño y la admiración entran en juego. Convivir con ellos es para los que hemos tenido la suerte de vivir esta experiencia un regalo de estos que la vida pone por delante. Lo próximo será llevar la Costa da Morte a Costa de Marfil, aunque para ello tengamos que esperar unos meses.

El Coro Saint Luc de Banabakintú se creó en el año 1974, en Abidjan, la capital de Costa de Marfil. Canta habitualmente en una parroquia de un barrio popular de la capital que se llama Adjamé, donde viven aproximadamente unas 220 familias. El grupo está formado por un total de 64 miembros, de edades comprendidas entre los 20 y los 77 años. No obstante, en su gira por Galicia han participado 29 artistas, además del director del coro y sus dos adjuntos.

Belleza, verdad

Los integrantes de la formación tienen una larga trayectoria en la música de su país. El batería del grupo que estos días actúa por los concellos de la zona es el líder de una de las bandas de Costa de Marfil del momento, los Zouglou Makers. El pianista es el que arregla casi todos los discos de los mejores artistas del país africano y el director del coro, a su vez, es el consejero del Cardenal a nivel de los cantos litúrgicos. Además de la animación litúrgica, el grupo hace promoción de las diversas culturas de Costa de Marfil. Busca, a través de su trabajo, la belleza, la verdad y la autenticidad del canto católico. Además, entre las solistas que han viajado a la Costa da Morte se encuentra Elodie, ganadora del concurso La Voz en Costa de Marfil, en la pasada edicion del 2014. Saint Luc de Banabakintú, a lo largo de su trayectoria profesional, ha recibido los reconocimientos al mejor director de coral, mejor coro y mejor disco (tienen en el mercado actualmente seis).