Discuten en Sudáfrica posible impuesto a bebidas azucaradas

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Los impuestos a las bebidas con azúcar son una necesidad como primer paso para frenar la tendencia creciente a la obesidad en Sudáfrica, advirtió hoy el Departamento de Salud.

Esa entidad gubernamental participó este martes en una audiencia parlamentaria para determinar si el gobierno debe implementar la mencionada medida.

Los legisladores no están convencidos de que esta sea la mejor manera de lograr el efecto deseado y quieren saber cómo se gastará el dinero proveniente de esas cuotas.

Además, opinan que la eventual regulación afectará mayormente a las capas menos favorecidas de la población. En cambio, proponen disposiciones regulatorias sobre los niveles de azúcar permitidos en los alimentos.

Según trascendió aquí, lo que está por venir lo revelará el ministro de Finanzas cuando informe en febrero detalles del presupuesto.

Organismos internacionales alertan sobre el alza de las enfermedades no transmisibles en la nación africana como la diabetes y la obesidad, debido a hábitos poco saludables de consumir comidas rápidas y bebidas azucaradas.

Hay cifras que sugieren que un 60 por ciento de la población posee sobrepeso u obesidad. Incluso, se calcula que el 25,8 por ciento de los niños lo padece, mientras está presente en el 52,3 por ciento de los hombres adultos.

En el caso de las niñas, es del 35,9 por ciento, y el 81,3 de las mujeres adultas caen dentro de tal mal de salud.

Hace poco un reporte de la Organización Mundial de la Salud recomendó subir en un 20 por ciento los impuestos sobre las bebidas azucaradas para reducir su ingesta y, por lo tanto, disminuir el riesgo de obesidad, diabetes tipo II y caries dental.

El estudio, titulado ‘Las políticas fiscales para la dieta y la prevención de enfermedades no transmisibles (ENT)’, enfatiza que la medida favorecería un menor uso de ‘azúcares libres’ y calorías lo que haría más adecuada la nutrición de la población.

Estadísticas mundiales arrojan que en 2015 unos 42 millones de menores de cinco años eran obesos, lo que supone una adición de 11 millones de niños en los últimos tres quinquenios, de los que el 48 por ciento vivían en Asia y el 25 por ciento en África.